miércoles, 30 de agosto de 2006

Un mensajero muy especial

Estaba en mi casa de playa, cuando a eso de las 3 de la madrugada, me levante de improvisto, sobresaltado sin saber el porque. Me puse de pie y me dirigí hacia la cocina a tomar un vaso de agua. Cuando camine por el pasillo de mi casa, me di cuenta que alguien estaba sentado mirando por la ventana. Espantado de la impresión de ver a alguien dentro de mi casa, me acerque cautelosamente, me puse delante de él y observe que se trataba de un anciano, con su pelo acebollado, vestido en pantuflas, buzo y chalequito de lana, el miedo que sentí en un comienzo se transformo en un calido sentimiento hacia esa persona, que tenía unos ojos redondos y llenos de luz, que reflejaban la luna que se asomaba por mi ventana.
Le puse una mano sobre su hombro sutilmente y le pregunte
-¿Que hace uds. Aquí dentro de mi casa?
A lo que aquel hombre contesto mirándome con una humana sonrisa, y volviendo a observar fijamente el firmamento y la luna. Mientras el silencio a mi pregunta volaba en el tiempo, me sentí sumamente sereno de que aquella persona no me podría dañar en lo absoluto. Inquieto ante lo que vivía, vi sus manos, manos de hombre que pasaron por muchas cosas durante su paso por este mundo.
De improvisto aquel hombre, me pregunto sin dejar de mirar la luna de la que parecía prisionero.
-¿Que sabía yo sobre la vida y la felicidad en el hombre?
Yo recordé al instante haber leído algún libro del filósofo alemán Edmund Husserl –Del que pensé que sería el más adecuado para dar una correcta respuesta a esa pregunta- quien hablaba sobre el ego trascendental y cuestiones fenomenológicas. Respondí, tratándole de dar una respuesta sobre mi conocimiento filosófico. A lo que aquél hombre respondió.
-Esperaba que me dieras tu visión sobre las cosas y no la que dicen otros sobre esta. Por lo que escuche de ti, solo farfullaste palabras al viento que volaron hacia la tumba de Husserl. En ese momento, aquel hombre se río, y me tomo de la mano fuertemente y me dijo.
-Hoy me pose sobre tu ventana, para decirte que la felicidad esta donde tú – mirándome fijamente a los ojos- la busques, y no donde el resto crea que esta la “verdad” ni la “certeza” de las cosas y del universo. Solo somos entes que habitamos este mundo por un tiempo nada más, nuestra vida en este planeta es solo un parpadeo para el tiempo de los dioses. Solo concédete la “posibilidad” de experimentar la felicidad y no seas quien te controle por esto, se quien construya tu destino y arrímate al camino de tu interior quien sabiamente te ayudara a tomar una decisión. No estés inquieto ni ansioso, ten calma y escúchate a ti mismo, que tu eres juez de tus actos.
Quede impresionado con lo que aquel hombre me dijo en ese momento, tenía unas ganas locas locas de conversar con él durante toda la noche y preguntarle muchas de mis inquietudes, sentía que en el podría encontrar tantas respuestas a miles de preguntas que me hice durante todo el tiempo que pase por aquí en la tierra y que finalmente estaría tranquilo y sereno. Cuando me aprontaba a ametrallarlo de preguntas, observe, que aquel hombre de unos 75 años aproximadamente, se desvanecía desde sus pantuflas, convirtiéndose en polvo de estrellas que escurrían en dirección ascendente y luego desaparecían en vapor en el aire. Tuve miedo, puesto sentía que ese hombre era mi respuesta a todos mis problemas y mi tranquilidad a ellos. Cuando continuaba convirtiéndose en polvo en sus rodillas, puse una cara de espanto creo yo y aquel hombre apretó muy fuertemente mi mano y me dijo.
-Supongo que algo escuchaste de lo que te dije, no tengas miedo, se feliz.
En ese momento sentí calma, y logre dejar de lado toda angustia existencial, para darme cuenta que aquella persona se convertía en una señal para mí. A la vez estaba contento, porque imaginaba que aquel hombre estaría muy bien donde quiera que se allá ido; claro esta muy lejano de mi realidad física.
Mire como su mano que apretaba la mía igualmente desparecía, y finalmente vi su hermosa sonrisa, que cerro los ojos y desapareció por completo de ese lugar. Mi interior sabia que su existencia no había terminado a ahí y sentí la alegría de estar acompañado en una noche de verano.

27 comentarios:

  1. que sabias y magicas palabras, siento que es algo que necesitaba escuchar...o leer en este caso...es como cuando dicen que la respuesta esta en la primera pagina que abres sin pensar, algo asi me ha sucedido y siento que de alguan manera aquel anciano me visito tambien a traves de ti
    besos

    ResponderEliminar
  2. Que importante es -para el que sabe apreciar- lo que dejan tras de si, y en el aire algunas personas, ciertamente pocas. Yo tambien he fantaseado alguna vez con encontrarme de imprevisto con un sabio o guru que me dijera o me hablara sobre las cosas verdaderamente importantes de la vida. BUEN RELATO. gracias por tu visita a mi blog -el poema que leiste en el pertenece a Humberto costantini, el resto son mios- y hasta pronto.

    ResponderEliminar
  3. vaya,cuan cierto es que las señales estan siempre junto a nosotros...

    sera que esta conexion es un comienzo de una gran amistad?

    mi cancion de vida sera por siempre lo que sienta,y espero que tu tambien me permitas escuchar la cancion que estas creando en ti..

    mis cariños.

    ResponderEliminar
  4. Hay gente que malgasta su vida como si los suspiros fuesen un recurso inagotable...

    La felicidad, quizás, está en soltar cada uno de ellos en el momento exacto...

    Saludos!

    ResponderEliminar
  5. Hola Andrés, te devuelvo la visita.
    Me gusta mucho el pensamiento que posteaste, pero lo considero poco optimista...
    Creo que ese ansiano, si yo no entendí mal, no pensaba (o aceptaba) en otra realidad como la existencia de un Dios que ha prometido una felicidad más allá de esta vida que a cada uno nos tocar como rápidos suspiros.
    Y creo que estos suspiros son para vivirlos al máximo pero teniendo la vista puesta que podemos llegar a vivir una mejor felicidad luego de esta corta vida.
    Claro está, es una de las posiciones desde la que opino como muchas otras.
    Es la posición de no desaprovechar la vida que se nos da para anhelar un vida mucho mejor, ya que es moneda corriente pensar que en esta vida corta es imposible ser felices.
    Saludos y un gusto conocerlo Sr.

    ResponderEliminar
  6. Pero me faltó algo, loco...
    me faltó sentirte, estuvo grandioso el relato, lleno de luz
    pero me faltó algo de esencia, de la tuya, de tus sentires, de tus movimientos internos, de tus conclusiones...

    Un besito
    Te leo

    ResponderEliminar
  7. buen texto debo señalar que em sorprendi, cuando comence aleer pense que al ver a esa persona sentada harias algo pero despues con el apso del relato me di cuenta que la historia cambiariabuen texto y buen blog, espro pasar por aca, de todas fromas quedas muy invitado aapsar por mi morada suerte en todo y nos leemos bye

    ResponderEliminar
  8. El verdadero camino esta en el destino que nos marcamos pasito a paso en nuestra vida, y si además encontramos la luz interior de la felicidad que nos guíe será un camino de rosas.
    Rosas digo por que siempre aparecerá una pequeña espina poniéndonos trabas en el camino.
    Pd: Un preciso relato, relajante y prometedor.
    Besitos y me gustó mucho tu visita, así pude llegar hasta aqui-

    ResponderEliminar
  9. Hola Andrés:

    Me alegra volver a ver que después de la pena, nos hablas de la felicidad.

    No se si tu relato es verdad o no, pues no me interesa saberlo, prefiero quedarme con el mensaje de felicidad y esperanza que nos deja.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. que bueno esto!

    vino como un recordatorio a buscar la felicidad en nosotros mismos..en ningun otro lugar..

    gracias por pasar!

    abrazos

    ResponderEliminar
  11. hola;
    bueno ademas de dejar un comentario sobre tu escrito, me gustaria darte las gracias por pasar a mi blog, lo cree ayer solamente y pense que no tendria visitas hoy.
    sobre tu escrito puedo decir que me gusto mucho, delicado, justo y presiso, pero pasa por mi mente la pregunta
    ¿por que necesitamos que otros nos digan q podemos ser felices?

    buen dia__

    ResponderEliminar
  12. Creo que lo que escribes se une perfectamente con la cita de Fromm que ponen en el inicio de tu blog...
    ¡Qué alegría saber que hay gente que lee a Fromm y a Husserl!

    Un abrazo grande,
    C.

    ResponderEliminar
  13. Hermoso tu escrito, me rcuerda al real narvandi, un yogi que pensaba igual, que la vida es corta, simple y llena de amor.
    Espero que nos sigamos comunicando,
    Baccio e un hug per voi caro
    Colomba

    ResponderEliminar
  14. ...me gusto tu escrito...es más, creo que hasta me sirvió leerte... aveces las cosas llegán cuando uno menos las espera...resultaste ser una agradable y sin querer reconfortante sorpresa.
    Gracias por la visita y bienvenido cuando guste a mi tribuna.
    Salu2
    BJ.

    ResponderEliminar
  15. Andrés... pasé por tu blog a conocerlo y me impresionó mucho tu escrito, creo que necesitaba oir esas palabras. Gracias .Muy buen blog.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. Sabes tocar con tus palabras, profundas, cariñosas... Debemso de alguna manera ser felices, o por lo menso intentarlo, pero nosotros, no partir por lo demas, creo que si uno se siente bien, feliz, pleno, todo llega por añaduria...
    Grs por su visita, coordialmente invitado a "mi país".

    Abrazos
    DOSO

    ResponderEliminar
  17. Pareció escena de una película estilo "Sexto Sentído". Muy buena y además muy filosófico. Muchas cosas ciertas que debemos meditar.
    Hace tiempo tuve un sueño parecido, pero fue con una viejita. Por más que trato no puedo acordarme de lo q me dijo en ese sueño.

    ResponderEliminar
  18. A mi me ha dado la impresiòn que a veces nos encontramos con nosotros mismos en tales experiencias.
    A veces la mente nos juega estas pasadas, para aseverarnos que estamos en 'el' camino.
    Pequeñas iluminaciones, las llamo yo, cuando siento pasos por mi casa:)
    Bello post,Andrès, ya me paseo por aquì.

    ResponderEliminar
  19. Ah que bello descubrimiento este.
    Ya se me paso la lata y lo enojon, al final me arregle y me siento querido.

    No fue por los animos, fue porque hay gente que me comprendio nomas.

    Un abrazo y nos vemos mas seguido.

    ResponderEliminar
  20. Entonces solo sé feliz.Un relato muy reflexivo.
    Saludos

    ResponderEliminar
  21. Creo que el impacto que tu historia me ha ocasionado es el mismo que experimentaste tu. Acabo de entender que de nada sirve hacer preguntas que solo yo puedo responder. Gracias por compartir esto, me alegro de haber llegado a tu blog.

    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  22. Muchas veces, de lapersona que menos esperamos, sacamos una gran lección.
    Hoy he aprendido, que debemos valorizarno y tenernos confianza, en lo que podemos lograr, somos ´mas de lo que uno mismo cree.

    Gracias por tu comentario

    Saludos.

    Pia

    ResponderEliminar
  23. Hola!!Uy!!!¡¡¡Que miedo!!! Con el susto que tendría yo y la sorpresa de encontrarme a un perfecto desconocido en mi casa quizás me daría el yuyu.Encima más si fuera de noche y estuviera completamente sola en mi casa.Sin nadie que me pudiera ayudar; yo sola ante ese intruso y ante la inquietud de pensar que me puede hacer...
    Y verme así completamente indefensa.Pero, por lo que he leído aquel hombre de tu relato no era malo.Simplemente, te quería ayudar,quería responder tus dudas,etc.Pero, como para fiarse de un completo desconocido.Debía ser algo que soñaste o imaginaste, quizás alguna aparición desde el más allá,no sé porque, nadie sabe si esas cosas extrañas de otro mundo existen realmente o no.La mayoría de la gente dice que no cree en esas tonterías pero, otras afirman que esas cosas existen...
    Yo no sé si existen o no.Yo no digo que sí ni tampoco digo que no.

    Me ha gustado mucho tu historia.

    Besos desde un lugar muy lejano.

    ResponderEliminar
  24. Muy bonita historia.Pero, mammamía yo no sé que haría yo con un intruso en mi casa.A saber lo que me puede hacer.

    Un buen post.¡Sí señor! Sigue escribiendo cosas así

    ¡Animo!

    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  25. Hola, Andrés.
    He leído tu historia y creo que es ¡Fantástica! Me gustaría que me hubiera pasado algo así, porque en verdad me encanta escuchar esos discursos sabios, al menos me hacen sentir mejor.¿Sabes? Yo tuve un tiempo en el que estuve muy mal y depresiva y hubo un profesor que tuve me ayudó muchísiiiiimo. Venía a ser más o menos como el ancianito de tu historia y me daba consejos muy sabios. Gracias a él mi persona cambió a mejor, me di cuenta de muchas cosas y como me parecía un gran astuto, seguí sus pautas al pié de la letra. Es una suerte poder encontrar a un sabio así pero, éso,tiene que cruzarse en tu camino. Antes que a él , recurrí a otras personas y nadie me supo ayudar como él ni me daba esos sabios discursos que me encantaba escuchar. Antes, me volví loca preguntando a unos y a otros.Como vuelvo a repetir, hay que tener fortuna, pero, tb. hay que tener en cuenta que la respuesta más adecuada sólo se encuentra en tu interior, tú debes buscar dentro la respuesta, por mucho que pueda costar tú sólo la sabes; es cuestión de tener confianza uno mismo, ser uno mismo y no fijarse en los demás. Quizás, algún día tengamos la oportunidad de encontrarnos con alguna de estas "luces" pero, hay veces en que no se puede esperar.Por tanto, la clave mejor es : confía en ti mism@.
    PD: Me ha alegrado un montón que me hayas brindado la oportunidad de llegar hasta ti. Te linkearé y te seguiré visitando, si no te importa.

    Un saludito desde el otro lado oceáno.

    ResponderEliminar
  26. Respondiendo a varias inquetudes, claro que lo que relato es un sueño, pero matizado con cosas que me pasaron al otro día charlando con una persona muy especial.
    Yo hace mucho tiempo eh andado en la busqueda de un maestro en mi vida, cuendo por fin me voy dando cuenta que ese maestro; tipo Don Juan (Carlos Castaneda; para quien no lo ah leido) se brinda cada ciertos momentos y oportunidades, que no necesariamente se representan en una sola persona fisica.
    Finalmente creo que la vida nuestra maestra y por eso devemos estar agradecidos de eso.
    La seguridad de uno mismo se la debo a un gran amigo, El Señor Wilfram.

    ResponderEliminar
  27. Gracias por las palabras escritas y las que quedaron por escribir; esas que se suspendieron cuando se hizo el polvo de estrellas saliendo por la ventana...

    ResponderEliminar